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18 de diciembre de 2009

Maracaibo en 2010 será la ciudad del Gran Hermano

“Quienes pueden renunciar a su libertad esencial para obtener una pequeña seguridad temporal no merecen ni libertad ni seguridad”.

Benjamin Franklin (Citado por vez enésima).
En la prensa de hoy se lee con asombro el anuncio de la llegada de la televigilancia a la ciudad de Maracaibo en 2010. Con motivo de la creciente ola de crímenes (empeorada por la actitud desentendida del gobierno central), las autoridades regionales han optado por una solución que en su momento generó polémica entre los países del primer mundo: la instalación de cámaras de vídeo en sectores estratégicos de la urbe zuliana para garantizar la respuesta rápida y efectiva de los cuerpos policiales ante la ocurrencia de hurtos, robos, secuestros y demás actos delictivos.

El gobernador de Zulia y el alcalde de Maracaibo justifican respectivamente la aplicación de la televigilancia en un eventual aumento de la prevención del delito. Según insisten estos promotores, delitos como el secuestro, que constituye una de las principales calamidades que azotan a la comunidad, se verían sensiblemente disminuidos una vez abierta la posibilidad de vigilar constantemente a la población.

Vista la noticia cabe destacar la manera en que los diarios comprometidos con la gestión regional hacen su parte en promocionar las bondades de esta nueva tecnología de seguridad, por lo que con poca sorpresa se observa cómo la medida goza gran aceptación; los ciudadanos la reciben con júbilo al tiempo que ignoran los riesgos que representa para las libertades individuales. Para mayor inri, las notas de prensa explican que las cámaras estarán dotadas de un software que activará un alerta policial cuando “permanezcan personas sospechosas durante mucho tiempo en un mismo lugar”. ¡Vaya! ¡Las cámaras del Gran Hermano Maracucho contarán con la programación del perfil fenotípico del delincuente lombrosiano! Esto ayudará a que ahora en adelante nos dé a todos por actuar y vestir mejor en tanto que nos domine el temor de estar siendo grabados todo el tiempo. —No cabe duda de que por allí se habrá de colar también la discriminación de algunas minorías étnicas—.

Sólo en la ignorancia de un pueblo como el nuestro, que padece alegremente las tropelías que le vienen de su gobierno tirano como de quienes dicen oponérsele, puede tener cabida el sacrificio de libertades fundamentales por la mala pretensión de hacer frente a una crisis de inseguridad de la que las propias autoridades forman parte por su ineficiencia y en algunos casos, complicidad.

Empero naturalmente se entiende que los jefes del ayuntamiento cuenten con sobradas razones políticas para la imposición del nuevo régimen de seguridad por televigilancia. Conscientes del atraso de nuestra gente, se encuentran seguros de la altísima popularidad de esta determinación entre los comunes, lo que convenientemente se traduce en votos; por esa sencilla razón, aún a despecho de una minoría intelectual, lo más probable es que para 2010 todos tengamos sobre nuestras cabezas el ojo omnipresente del Gran Hermano*.

*Gran Hermano. Vide 1984, por George Orwell.

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MORALES-LOAIZA, Alejandro. Título de la publicación. Cuaderno de Bitácora de Alejandro Morales-Loaiza. Año. [En línea]. Puesto en línea el (fecha de publicación). URL: http://alejandromoralesloaiza.blogspot.com/..../ Consultado el (fecha de consulta).

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